Blogueando en directo con moléculas que también ligan
Aquí estamos con Juan Ramón González Velasco, todo un catedrático de Ingeniería Química. Qué cosas que los catedráticos nos enseñen cómo ligan las moléculas. Si es que ya no hay forma de captar adeptas y adeptos para la causa. Así que dale que te pego a las clásicas fórmulas de toda la vida: que si la ciencia sirve para ligar, que si la ciencia te pone más guapo, que si la tecnología es la puerta de entrada al éxito en tu vida sexual, qué se yo.
En fin, que allá vamos, moléculas que se ponen a ligar. Comenta el señor catedrático que lo mismo lo tenemos un poco crudo porque hace un frío que pela aquí dentro y no se dan las condiciones. Vaya, vaya, ya empezamos con disculpas. En fin. Escuchemos cómo se liga… entre moléculas. Y luego a ver cómo funciona con los humanos.
Por cierto, que tengo aquí sentado al centenario Iñaki Murua como comentarista de lujo. Otro que viene a ligar. El catedrático nos da la definición de ligar: entablar relaciones amorosas o sexuales pasajeras. Veamos qué pasa con las moléculas. De momento se coloca en el rol clásico: mujer con hombre y hombre con mujer. Molécula con molécula, según parece. Y entonces… ¡reacciones químicas! Hasta aquí entendemos bien. ¡Horror! Ya se ha vuelto incomprensible: estequiometría y concentración. Me pierdo. Menos mal que viene la termodinámica en mi ayuda en forma de equilibrio y ley de Le Chatelier. O sea, que al modificar la temperatura, la presión o la concentración de un sistema ya hay pronósticos sobre las parejitas y cómo se conforman. Bufff, qué lío. Y para complicarlo, la cinética, con sus velocidades de reacción. ¡Socorro!
Creo que al final todo se resume en que la química entre las personas es gran invento. Y que cuanta más química personal, menos problemas de relación, más intimidad. Por eso el señor catedrático nos sirve la analogía del reactor químico casero por excelencia: el puchero de la cocina. Según parece es el lugar ideal para provocar reacciones químicas entre moléculas. O sea, la discoteca química.
En fin, pido disculpas por el delirio, pero creo que Iñaki Murua va a ser capaz de explicarlo todo mejor que yo. Al menos eso me ha prometido. Para eso es de ciencias reconvertido a humano. Ya veis que la ciencia también da para provocar sonrisas. No es mal objetivo para Zientzia Astea.
Noviembre 9th, 2007 at 1:17 pm
Julen, aunque ya están en el post en euskera, meto la reseña de los dos libros que ha citado Juan Ramón en su conferencia:
“Tortilla quemada, 23 raciones de química cotidiana” de Claudi Mansen
“Como mojar una galleta” de Len Fisher
Igual se los pedimos a Olentzero
Noviembre 10th, 2007 at 2:48 pm
Muchas gracias, Julen, por tu aportación. Me sirve de “feedback” sobre lo captado en la charla que compartimos, yo como transmisor y tú (y el abundante público que me atendistéis) como receptores.
Traté de explicar cómo se establecen relaciones entre una molécula A y una molécula B, o entre cualquier A y cualquier B, sean moléculas o no. Y quise hacerlo a través de una actividad bien conocida que TODOS practicamos -o hemos practicado o deseamos practicar- habitualmente y con bastante interés: LIGAR.
Deduzco de tu aportación que comprendiste bien las bases científicas para conseguir mejorar el rendimiento de la tan ansiada actividad. Y esto no está nada mal si, mediante la aplicación de estas bases, logramos mejorar y ampliar nuestras relaciones humanas. Primer objetivo cumplido.
Mi segundo objetivo era aprovechar lo anterior para también enseñar algunos conceptos de QUÍMICA (a esto me había comprometido con los organizadores de la Semana de la Ciencia), estableciendo simplemente analogías con la actividad de ligar.
Pues, aunque tú no lo tengas tan claro, yo deduzco también de tus comentarios, que llegaste a comprender que la temperatura (el “calorcillo”), la presión (la “fogosidad” para establecer la relación) y la concentración son factores importantes para que ocurra la reacción química (”establecer la relación”). Y también el modo de contacto de las moléculas(”cómo nos relacionamos”) y el reactor químico (”el recinto en el que contactamos”). Segundo objetivo cumplido.
Así que me siento muy contento de haber sido capaz de transmitiros aquello que pretendía.
MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS QUE OS ACERCASTÉIS A ESCUCHARME. Quedo a vuestra disposición en el e-mail juanra.gonzalezvelasco@ehu.es, y en la Facultad de Ciencia y Tecnología, en Leioa.
Noviembre 11th, 2007 at 2:28 pm
Iñaki, que se porte bien el Oletzero.
Juan Ramón, me encantó estar allá tratando de descubrir los entresijos moleculares de la atracción. Ya me hubiera gustado que me explicaran así las cosas hace veintitantos años, allá en segundo de BUP. Lo mismo me hubiera ido por Ciencias
Noviembre 11th, 2007 at 9:02 pm
¿Qué hubiera hecho vuestra merced en el mundo de la Ciencia?
No hubiéramos tenido consultores artesanos
Noviembre 13th, 2007 at 1:42 am
Neri ere, Bigarren Hezkuntzako Kimika irakasle bezela, asko gustatu zitzaidan Juan Ramónen hitzaldia, bakarrrik galdera bat: gure programa astunek eta enziklopedikoek, uzten digute horrelako eskola estiloa? zeren eta klase puntuala soilik baldin bada (”Erreaktibitate kimikoa”, esaterako)gure ez unibertsitateko ikasleen 75%-a benetan bizi diren eta ligatzen duten molekuletaz pentsatuko dute !!!
Zeozer zakonagoa (eta errexagoa)aldatu behar da gure ikasleek Zientzia maite dezaten.
Noviembre 13th, 2007 at 1:44 am
Kontuz ortografia akatsekin:
Neri ere, Bigarren Hezkuntzako Kimika irakasle bezela, asko gustatu zitzaidan Juan Ramónen hitzaldia, bakarrrik galdera bat: gure programa astunek eta enziklopedikoek, uzten digute horrelako eskola estiloa? zeren eta klase puntuala soilik baldin bada (”Erreaktibitate kimikoa”, esaterako)gure ez unibertsitateko ikasleen 75%-a benetan bizi diren eta ligatzen duten molekuletaz pentsatuko dute !!!
Zeozer sakonagoa (eta errexagoa)aldatu behar da gure ikasleek Zientzia maite dezaten.